El Legado de Angel Petriella

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    El rector fundador del Instituto Universitario de la Cooperación – Dr. Angel Petriella- hace un año partió dejando una fértil herencia así como un mandato ético y pedagógico de continuar con la iniciativa de hacer nacer a la primera Universidad creada por el Movimiento Cooperativo.

  El IUCoop se ideó y desplegó primero como idea, luego como proyecto y ahora como realidad a partir de su guía paciente y audaz a la vez.

    El cooperativismo es un movimiento social, una tradición, un proyecto cultural y político, un modelo de gobierno y gestión sustancialmente democrático que hace con la creación timoneada por Angel Petriella una renovada apuesta epistemológica, disciplinar, metodológica y organizacional: construir una Universidad – y sus funciones inherentes- dando un mayor alcance conceptual a las elaboraciones del cooperativismo y a la par dotando a una institución universitaria de la vida que impregna la existencia de las organizaciones solidarias.
    De algún modo Angel Petriella ha sido, en su existencia individual, una armoniosa síntesis de la acción reflexiva y de la teorización comprometida, tanto en sus labores del movimiento social como reconocido docente e investigador en la Universidad Pública en el campo de la Sociología de las Organizaciones.
    Ese círculo virtuoso de teoría y práctica; de compromiso ético y rigor científico; de eficacia organizacional y democracia sustantiva; de una educación para la vida y la creación de un orden más justo, de un método y una teoría que brinde herramientas para comprender y transformar ha sido su principal apuesta, recreando el acervo del cooperativismo transformador.
    Su contagiosa alegría, su confianza en las posibilidades del equipo de trabajo que él formó, su pedagogía de la acción y la emancipación que puso en práctica para crear este IUCoop son un faro que ilumina el camino colectivo iniciado en 2014, año de elaboración del proyecto institucional que ya tiene aprobación oficial.
    Su lucha contra la enfermedad – lucha que no eligió y que libró con enorme dignidad- ha sido su último mensaje, y abrió un desafío para quienes continuamos su obra.
    El neoliberalismo como proyecto civilizatorio ha puesto en riesgo la vida de la especie y la Humanidad exige una alternativa que permita organizar a la sociedad sobre nuevas bases y relaciones. El cooperativismo tiene mucho que aportar en la reconstrucción de un proyecto común y el legado de Angel Petriella así como la obra consumada en el IUCoop constituyen un imprescindible puente entre el presente y el porvenir. 
    Su recuerdo nos convoca como discípulos y discípulas pero también como albaceas y él nos convoca a continuar en su nombre la brega por una sociedad solidaria, diversa , justa y emancipada de toda opresión. Su  memoria, se verá, está repleta de porvenir.